El dominio de un idioma marca la diferencia.

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Desde que a finales del siglo pasado empezaron a hablarnos de la globalización, aprender otro idioma  marca la diferencia en un profesional. Hoy por hoy, más que una simple necesidad, ser bilingüe se ha convertido en un requisito  que representa una ventaja competitiva frente a otros, incluso si se tiene menos experiencia.

 

Y la razón es sencilla: la apertura de mercados y facilidad de movilidad laboral ha evolucionado de una manera tan vertiginosa, que ha hecho posible que hoy desempeñarse laboralmente en el extranjero, trabajar compañías  nacionales y multinacionales con la necesidad de comunicarse en diversos idiomas e incluso interactuar en operaciones transaccionales de manera personal o de carácter independiente, sea una opción.

 

En el ámbito laboral, las empresas  le apuestan a perfiles potenciales en donde  identifiquen por lo menos bases de conocimiento en segundas lenguas y en algunos casos  brindan acompañamiento personalizado e intensivo para que adquieran el nivel esperado en corto tiempo en otros casos   generan compromisos  de autoaprendizaje.

 

En la  cotidianidad  un profesional está expuesto a  diversos  escenarios en los que requiere interactuar en otras lenguas, como por ejemplo capacitaciones, negociaciones, intercambio de información, desplazamientos entre otros.

 

En Colombia los idiomas más  demandamos  en materia laboral   son el  inglés y  el portugués. Eventualmente dependiendo el origen de la compañía,  emergen  necesidades  de manejo  de Aleman, Frances y Mandarin. En cuanto al contexto global cabe destacar que el Español por ser una lengua  materna en más de un país,   hoy se puede considerar una prioridad para los extranjeros.

 

El refrán que afirma “el mundo es un pañuelo”, hoy es más cierto que nunca: las nuevas generaciones no pertenecen a un solo sitio,  son ciudadanos del mundo. Por ende la preparación académica y desarrollo de nuevas lenguas les abre la puerta a  oportunidades que cruzan  fronteras.

 

Es ahí, entonces, cuando entra a jugar la importancia del idioma, pues es la base para  comunicarse, e intercambiar ideas,  experiencias, know how y  cultura  ¿Cómo hacerlo, entonces, si no conocemos más que una lengua?

 

Saber otro idioma implica abrir la mente, tener iniciativa  y  querer  explorar  nuevas culturas, acceder a nuevos conocimientos e información,  basta acceder a la tecnología  para incursionar en  un  océano de información que  hoy  está disponible en  Internet.

 

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