La importancia de la competitividad en los trabajadores

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La competitividad se define como la capacidad de competir, y ésta, puede entenderse como la definición de capacidades distintivas para agregar valor (a un producto o un servicio) o también como una rivalidad, es decir, la disputa que se establece a la hora de conseguir un mismo fin. Se cuestiona entonces qué tan bueno o malo resulta fomentar la competitividad en los trabajadores de una compañía.

 

La competencia en su justa medida es sana y propende una motivación que funcione en equilibrio con el deseo de evolución y superación de los empleados, siendo coherente con los objetivos estratégicos de las organizaciones, sin que resulte en una competitividad fuerte y negativa, que repercuta en un ambiente laboral agresivo para los trabajadores.

 

Además, en los modelos actuales de liderazgo corporativo, la competitividad está asociada al incremento de la productividad de los colaboradores y en consecuencia de las empresas. Las organizaciones competitivas tienen características similares, la mayoría se ocupan de desarrollar y mantener ventajas para operar de manera exitosa, lo que les permite ampliar o profundizar sus mercados, proporcionar bienes y servicios de calidad y destacarse de sus competidores.

 

Se entiende entonces, que la suma de estos factores produce como resultado una mejora en la productividad, es decir, de la relación entre la producción obtenida (los resultados) y los recursos utilizados para obtenerla (tiempo invertido).

 

Si está pensando en optar por la competitividad en su organización para mejorar la motivación de sus empleados, es importante que tenga en cuenta algunas recomendaciones a considerar:

 

  • Promovida por la alta dirección: La competencia en las organizaciones debe ser direccionada y promovida por la gerencia, presidencia o dirección de la compañía. Esto genera credibilidad en el proceso y se entiende como parte del propio quehacer de la compañía.
  • Orientada correctamente: Es importante asegurarse que las actividades de competencia que se propongan, sean coherentes con el trabajo cotidiano de los trabajadores, no va a resultar funcional una competencia que apunte a elevar la productividad pero que en su operación mecánica obligue a los trabajadores a desatender sus actividades.
  • Que sea premiada: Pocas cosas existen en el mundo corporativo que generen más motivación en los colaboradores que los premios y/o reconocimientos. Las actividades de competencia pueden ser premiadas con bonos económicos, de restaurantes y de tiempo, reconocimiento público, participación en sorteos para premios superiores, en fin, existen infinidad de opciones para reconocer y premiar la competitividad de los colaboradores.
  • Comunicarla bien: Es un aspecto clave. Asegurarse de que están claras las reglas de juego es determinante para el éxito de la propuesta. Los empleados deben conocer de manera precisa las metas compartidas, el aporte que se espera de cada área o trabajador, los tiempos, recompensas y entregas, esto hará que la información sea totalmente transparente y objetiva para todos

Finalmente, es importante tener en cuenta que se debe recibir la retroalimentación por parte de los colaboradores, así como los aportes o mejoras que puedan sugerir. El juego es una estrategia creativa que incentiva la innovación en los colaboradores, fortalece la unión entre los miembros del equipo, refuerza la cultura organizacional e incrementa el sentido de pertenencia de los trabajadores con la organización.

 

Para Adecco Professional es muy importante encontrar profesionales idóneos para integrar equipos de trabajo productivos y efectivos, capaces de potencializar sus habilidades y competencias para obtener los mejores resultados organizacionales.

 

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